Bienvenidos a la cobertura del NACFC 2017

Si acepta acceder a este servicio está confirmando que usted es un profesional de la salud.

Usted está aquí

Microbiología

Nuevos antibióticos de amplio espectro

El desarrollo de nuevas clases de antibióticos con mecanismos de acción novedosos alcanzó un máximo en los años 1950 con 11 clases de antibióticos comercializados entre 1941 y 1968. Por el contrario, durante los últimos cincuenta años solo se han comercializado 3 nuevas clases de antibióticos: las oxazolidinonas (linezolid), los cetólidos (telitromicina) y los lipopéptidos (daptomicina). Desde 1980, más de la mitad de los nuevos agentes antibacterianos comercializados han sido beta-lactaminas, cuyo espectro se ha ampliado para combatir los mecanismos de resistencia bacteriana. La ceftarolina es una cefalosporina de 5ª generación aprobada por la FDA en 2010 y que presenta una actividad contra las bacterias gramnegativas y grampositivas, especialmente frente al estafilococo resistente a la meticilina. Sin embargo, su empleo en la fibrosis quística todavía es limitado por la falta de datos farmacocinéticos sobre la enfermedad, sobre todo en niños afectados por ella. En estos últimos años se han comercializado varios agentes que combinan una beta-lactamina y un inhibidor de beta-lactamasa: ceftolozano y tazobactam en 2014, ceftazidima y avibactam en 2015, y meropenem y vaborbactam en 2017. Poseen una buena actividad contra Pseudomonas aeruginosa, pero una actividad variable frente a otras bacterias gramnegativas como Burkholderia cepacia, Achromobacter o Stenotrophomonas. El tedizolid, que fue aprobado en 2014, pertenece a la misma clase que el linezolid. Presenta una mayor actividad in vitro que el linezolid sobre el estafilococo resistente a la meticilina y, asimismo, una buena actividad contra varias micobacterias no tuberculosas (MAI y absceso). Su vida media es larga, lo que permite una sola toma al día y conlleva un menor riesgo de neuropatía. La bedaquilina fue aprobada en 2012 en la tuberculosis multirresistente. No obstante, aún no se dispone de estudios suficientes que evalúen el efecto de estos dos fármacos para el tratamiento de las micobacterias no tuberculosas en la fibrosis quística. Por otra parte, actualmente se están desarrollando numerosos antibióticos de la clase de las beta-lactaminas, los aminósidos, las tetraciclinas o las quinolonas y, aun cuando no todos llegarán a la fase de la comercialización, es probable que en los próximos años se disponga de nuevas e importantes opciones terapéuticas para tratar las bacterias multirresistentes de la fibrosis quística.

Referencia

CONGRES NACFC 2017 - Jueves 2 de noviembre de 2017
04: Agentes antimicrobianos: novedades
John LiPuma, University of Michigan, Ann Arbor, MI, EE. UU.

Rédacteur

Pr Isabelle Fajac

Hôpital Cochin, Paris, France

Physiologie-Explorations Fonctionnelles 
Hôpital Cochin 
27, rue du fg St Jacques
75014 Paris